REPECHAJE: UNO SERÁ EL ESCOGIDO
      A-    A    A+


La selección de Venezuela rompió su sequía de triunfos al vencer por 1-0 a la de Perú, un resultado que la dejó en la zona de repesca, y revivió sus esperanzas de clasificar al Mundial de 2026, cuando faltan cuatro fechas para el cierre de las eliminatorias sudamericanas

Hernán Quiroz Plaza

Argentina logró la clasificación anticipada. Venezuela sueña con su primer Mundial. Se jugaron las primeras jornadas de las Eliminatorias Sudamericanas en 2025: Argentina logró dos triunfos y estará en la Copa del Mundo 2026. Ecuador sumó 4 unidades y se posiciona en el segundo lugar mientras que Venezuela se ubicó en puesto de repechaje. La selección de Venezuela rompió su sequía de triunfos al vencer por 1-0 a la de Perú, un resultado que la dejó en la zona de repesca, y revivió sus esperanzas de clasificar al Mundial de 2026, cuando faltan cuatro fechas para el cierre de las eliminatorias sudamericanas. Salomón Rondón, el delantero del Pachuca de México, fue el autor del único tanto de la Vinotinto, con un cobro atinado desde el punto penal, que no enfrió las acciones en un partido intenso, de ida y vuelta y varios roces en el campo.

El triunfo y empate de Paraguay y las derrotas y empates de Bolivia y Chile dejan bastante aclarado el panorama: los seis de arriba son inamovibles (Argentina ya clasificado), van al Mundial; queda la pelea chica, por el séptimo puesto, el del repechaje. Esto, faltando cuatro fechas para terminar la Eliminatoria. Puede que en las jornadas siguientes se distienda todo y muchos enfrentamientos sean como amistosos. Que muchos futbolistas no acudan al llamado de sus selecciones acusando lesiones inexistentes o que no pongan la piernita. Esto abre un debate sobre cómo deberían ser las Eliminatorias del futuro.

INCREÍBLE

Si hoy terminara la clasificación, Bolivia estaría con grandes chances de disputar el Mundial por ser octavo, pese a haber perdido 8 partidos sobre 14. Porque estaría en la repesca y podría lograr un cupo. Es decir, clasificaría una selección que perdió el 62% de sus encuentros. O podría entrar Chile aún con diez derrotas. Un absurdo. Pero el tema no es Bolivia o Chile, es el sistema. Esto se debe al número tan alto de plazas de que goza Sudamérica. Que por un lado nos alegra, por otro le quita sentido a la carrera mundialista.

SE PUEDE DAR EL CASO

Al vencer a Uruguay y a Brasil, Argentina consiguió el boleto al Mundial cuatro fechas antes del final. Le quedan cuatro encuentros en los que no se jugará nada, en todo caso el prestigio. Que no es poco, claro, pero Scaloni hasta podría licenciar jugadores o probar jóvenes a pesar de tener que enfrentar a rivales que se juegan el pellejo, como Chile y Venezuela. Incluso futbolistas de los que están en Europa podrían decir “me duele la pancita, contra Chile y Colombia no voy”.

SECUELAS

Obedece al aumento, en los Mundiales, de 32 a 48 equipos. ¿La consecuencia…? hay demasiados clasificados: el 60% de los que participan en la Eliminatoria. Porcentaje que treparía al 70 si el del repechaje gana un cupo también. Es decir, tantas plazas mundialistas quitan fogosidad, tensión y seriedad al tramo final de la Eliminatoria. Pero, bueno, ya está determinado así y es utópico pensar que se vuelva hacia atrás.

BENEFICIOS

Hoy, las asociaciones sudamericanas viven de los derechos de TV de la Eliminatoria. Ese colchón de dinero les permite financiarse por cuatro años. Si se reduce el número de partidos se achican también los ingresos. Nadie lo aceptaría. Habría que mantener los 18 cotejos para cada uno viendo una fórmula nueva, tal vez por fases, para que se llegue a la última fecha con una mayoría de selecciones luchando por un lugar.

SALVAVIDAS

A Uruguay, Brasil, Paraguay, Ecuador y posiblemente Colombia sólo les falta hacer el chequeo de los pasajes, pero ya están emitidos. Hay cuatro que se pelean en el medio del mar por un gomón: son Venezuela, Bolivia, Perú y Chile. Los tres primeros tienen parecidas posibilidades de apoderarse definitivamente de ese séptimo puesto que por ahora lo tiene Venezuela, que los salve del naufragio. Chile, en cambio, está último y le tocará caminar sobre un sendero de brasas ardientes: Argentina y Uruguay en Santiago, Bolivia en El Alto y Brasil también afuera. Si de los 12 puntos logra 12 entra en los libros de historia.
 
EXCELENTE
 
La campaña de Ecuador, que venció a Venezuela 2 a 1 y empato 0-0 a Chile en Santiago. Este grupo de jugadores es magnífico desde la actitud y muestra un hecho notable: está por encima de los entrenadores. Nombren a quien nombren, juegan por ellos, dejan todo en cada partido. Nadie podrá decir que no corren o no sienten la camiseta. Está segundo en la tabla, pero conste que, de no mediar aquella sanción de tres puntos por el caso Byron Castillo, estaría a un pasito de Argentina con 28 puntos. Es un plantel para hacer un Mundial recordable. La Defensa de Oro, frente a Venezuela sin Hincapié, que es la fuerza que empuja el carro. Y arriba, el talento goleador de Enner Valencia (46 goles con la selección), que a los 35 años es una tromba marina. Lo hemos dicho reiteradamente: el biotipo físico ecuatoriano es por lejos el más impactante de Sudamérica. Un presente feliz que, por edad de los futbolistas, debería prolongarse el año próximo. La única mancha de la Tricolor es: ¿Por qué exponer a Darwin Guagua frente a Chile? Hasta hace 15 días, nadie conocía a Darwin Guagua, hoy, con apenas 16 años, el joven jugador de Independiente del Valle está en el ojo de la tormenta. Estuvo a punto de jugar contra Venezuela, pero se quedó en el banco porque justo cayó el gol de la 'vinotinto'. Pero Beccacece no se quedó con las ganas y lo puso de titular ante Chile. Guagua no jugó un mal partido, pero tampoco brilló. Hizo lo que pudo en un contexto muy adverso. De hecho, hasta se podría decir que salió bien librado. Pero, ¿cuál es la necesidad de exponer así a un chamo que no ha jugado ni un solo minuto en primera categoría? Si era 'sparring', ¿no era mejor llevarlo de a poco? Los que lo han visto aseguran que es un crack, que es el nuevo diamante que está formando Independiente del Valle y que será su próxima gran venta. Si es tan talentoso, ¿era necesario quemarlo de esa manera?


JERARQUÍA

La de Argentina. Fue como entrar al Louvre o al Prado y emocionarse con La Gioconda o Las meninas… Como aquel concierto de Freddy Mercury en Wembley… Como Ennio Morricone interpretando Cinema Paradiso en Venecia… Como ET cuando levanta vuelo con la bicicleta y escapa a los malos… Como “Tengo un sueño”, el discurso de Martin Luther King… Como Marlon Brando y Al Pacino conversando solos en El Padrino… Como una película de Darín o Francella que te hace reír o pensar… Fue Gardel entonando “Volver” en la cubierta del vapor… Fue Frazier y Ali celebrando el combate de la historia en el Madison Square Garden… Fue Piazzolla mirando fijo el bandoneón y arrancándole Adiós Nonino… Fue el Barcelona de Xavi, Iniesta y Messi…Fue similar a todo eso. Un espectáculo maravilloso, la sublimación del “tomála tú, damelá a mí”, del tiki taka, una obra maestra de esos jugadores que la rompían en el campito de su barrio, ya convertidos en hombres, en profesionales que cobran millones pero que no han perdido la esencia lúdica del campo lleno de pantano.

Cuando se unen la clase, el carácter, la contundencia y el deseo pasan cosas como estas de Argentina la noche del 4-1 sobre Brasil. Eso fue lo que durante décadas conocimos como “la nuestra”. Desde niños nos martillaban con eso: “Hay que volver a la nuestra”, “a la sudamericana”. La nuestra es el toque, la circulación, mover la bola, jugarla para acá, para allá, como estrategia de desorientación del rival. Pero jugarla al pie, con maestría y exactitud. Y con el pase fuerte, como pregona Bielsa: “El pase, fuerte, luego la técnica de control”. Fue un festival que vale doble porque enfrente estaba Brasil, un Brasil chamuscado ahora, pero dueño de una historia única y de una cultura de saber jugar, la patria de Pelé y Garrincha que nunca pierde el rótulo de superpotencia. De haberlo logrado ante cualquier otro también valía, pero ganarle a la Verdeamarilla le pone marco de oro. Esta goleada de Argentina sobre Brasil. El guarismo de 4 a 1 es anecdótico, trascienden las formas. Fue un espectáculo para recordar toda la vida. Seguramente es la función más brillante de la Selección Argentina en sus 123 años de existencia por juego, mentalidad y espíritu colectivo. Es imposible jugar mejor.

“No es una exageración sugerir que el fútbol de Argentina contra Brasil fue el mejor que el escenario internacional de este deporte ha presenciado en años”, escribió Michael Fox, prestigioso analista de The Athletic. “Argentina arrancó y mantuvo el balón durante dos minutos antes de que los visitantes lograran su primer toque. Esos 42 pases ininterrumpidos desde el inicio fueron toda una declaración de intenciones. Como referencia, ha habido 289 partidos de la Premier League esta temporada, y ningún club ha completado más de 11 pases seguidos desde el saque inicial… Esto fue algo extraordinario. Argentina estaba dejando clara su estrategia y preparándonos para una de las mejores exhibiciones de fútbol de selecciones que se puedan ver”, puntualizó Fox. Ya había dado una demostración soberbia ganándole a Uruguay en Montevideo cuatro días antes, aunque no tan lujosa. Sin Messi y Lautaro Martínez, evidenció otra vez el temple de un plantel fantástico, que no se relaja, no se desmotiva y quiere seguir ganando. Si el Mundial fuera en junio sería realmente difícil quitarle el título, pero 2026 es diferente, en un año y tres meses pasan muchas cosas en el fútbol. No obstante, la tremenda personalidad de todos sus integrantes permite situarlo otra vez como favorito.

Es un equipo aterrador, que le impide al rival hacerse de la pelota, sabe golpear en la red y maneja excepcionalmente los momentos anímicos de los partidos. Tiene la astucia del cazador de campo. Ya conquistaron todo, pero quieren más. Y presidiendo el pensamiento, Scaloni emulando al rey Salomón por sabiduría, prudencia y justicia. Así como esta selección superó a las de 1978 y 1986, el técnico santafesino dejo atrás a Menotti, Bilardo, Labruna, Bianchi, Bielsa, Pekerman, Juan Carlos Lorenzo, Basile, Pastoriza, Gallardo, Simeone…Horas antes del clásico, en el podcast de Romario, Raphinha, un poco empujado por el exgoleador, declaró: “Les vamos a dar una paliza, dentro del campo y, si es necesario, afuera también”. Lo marcará para siempre, fue carne de memes. Como dijo un tuitero español: “Scaloni no tiene que decirles nada, el trabajo de motivación ya lo hizo Raphinha”. Tal cual. Los albicelestes salieron con el cuchillo entre los dientes y los atropellaron, los arrollaron. “Fue un vejamen”, la palabra con la que coincidió toda la prensa brasileña. “Vergüenza”, “Baile”, “Desastre”...

Muchos exfutbolistas brasileños estaban indignados tras la derrota: “Hubo una diferencia increíble entre los dos equipos. Fue 4 a 1 pero podía ser más. Un equipo muy bien entrenado, de jugadores que se conocen, que quieren jugar, que pelearon cada centímetro del campo y otro que… es difícil hablar”, expresó lacónicamente Felipe Melo. El ahora comentarista de TV Denilson, opinó con pesadumbre: “Me siento avergonzado. Desde el minuto 3 los hinchas ya estaban gritando ‘Ole’. Brasil estuvo mucho tiempo sin tocar la pelota. No recuerdo un partido de la Selección Brasileña tan malo técnica y tácticamente”. Neto, aquel número 10 del Corinthians fue rotundo: “El 4-1 no es un reflejo del 7-1, es reflejo de jugadores que solo piensan en la Champions League. Si les preguntan a los jugadores argentinos si quieren la Champions League o la Copa América, ellos quieren la Copa América. Si les preguntan a ellos si están cansados de jugar en la Selección, ellos vienen con la pierna quebrada, y juegan”. Y Marcelinho Carioca estaba furioso: “¿Paliza a ellos…? ¿(Raphinha) ¿Un mocoso que no hizo nada, que no tiene historia sale a hablar contra los argentinos en una parada de estas…? ¿Usted sabe contra quien jugó hoy...? Contra el campeón del mundo. Un equipo organizado, lleno de calidad, que trabaja la pelota, De Paul, Mac Allister, todos... Está loco… Una vergüenza”.

PREOCUPANTE

Colombia podría estar en Estados Unidos, México y Canadá 2026. No obstante, sacó sólo 8 puntos de los últimos 24. Y perdió 4 de sus últimos 5 juegos. ¿Qué estará pasando…? El funcionamiento es el mismo, los rendimientos individuales no. Se instaló una inseguridad. El golpe de no ganar la Copa América ha sido grande, había una convicción absoluta de conquistarla y justo en la final jugó su peor partido. A partir de allí decayó ostensiblemente. Pero puede pasar. “La Selección Colombia atraviesa su peor racha de los últimos 17 años en las Eliminatorias” es el mayor titular del rotativo El Tiempo. Hay otro tema que molesta a los colombianos: los últimos instantes de los partidos. Cayó en tiempo suplementario en la definición americana en Miami ante Argentina; a los 101 minutos con Uruguay (2-3) a los 99’ con Brasil. Pero había perdido al minuto 85 en Barranquilla en el fatídico choque con Perú en 2021. Aquel gol del Oreja Flores le costó el Mundial. Frente a Uruguay en Barranquilla le empataron 2-2 en el ’91. ¿Es casualidad…? La Selección Colombia tenía que ganar en su casa contra Paraguay para espantar fantasmas. Y por momentos ilusionó con que lo haría y llegó a ser tercera de las Eliminatorias al Mundial 2026. Pero otra vez se agotó el tanque y, aunque Díaz y Durán se esforzaron, faltaron socios. El empate sabe, más que nunca, a derrota. A Colombia se le olvidó ganar. Y lo más preocupante es que el fantasma de la Eliminatoria pasada, esa que la dejó sin Mundial, empieza a rondar nuevamente. La Tricolor no conoce la victoria desde el 15 de octubre del año pasado cuando venció 4-0 a Chile. Desde entonces, una seguidilla de resultados adversos la ha condenado a la incertidumbre: derrotas ante Uruguay, Ecuador y Brasil, y ahora, un empate 2-2 con Paraguay en Barranquilla que deja muchas más dudas que certezas. A ese ritmo Colombia podría llegar a la última fecha, jugarse la vida frente a Venezuela en Maturín.

Exactamente lo mismo le pasa a Uruguay: la Celeste ganó uno de los últimos 10 partidos que jugó entre 2024 y este año, y en siete de ellos no convirtió goles. Fue a El Alto a enfrentar a Bolivia, rescató un empate y Bielsa. Hay nerviosismo en la Patria de José Gervasio Artigas. Los medios uruguayos sostienen que, tras la derrota con Argentina, el vestuario era un volcán, con gritos y acusaciones entre los jugadores.

REPECHAJE

La Vinotinto logró un triunfo crucial que la coloca “por ahora” en la séptima posición con 15 puntos desplazando a Bolivia que ahora es octava con 14 puntos. De esa manera, Venezuela tienen momentáneamente cupo a la repesca para la cita orbital, no obstante, esto no garantiza que tenga el cupo asegurado teniendo en cuenta que el formato será más difícil que en las ediciones anteriores. En la última fecha FIFA de las Eliminatorias se conoció la primera selección clasificada al torneo de repechaje, el cual será novedoso porque contará con seis selecciones que se enfrentarán en un minitorneo en la previa del Mundial 2026. Las selecciones que disputarán dicho torneo serán una de Conmebol (Sudamérica), AFC (Asia), CAF (África) y OFC (Oceanía), además de dos de CONCACAF (Norteamérica, Centroamérica y Caribe). Recientemente, se conoció la selección asiática que disputará la repesca. Se trata de la selección de Nueva Caledonia, que cayó ante Nueva Zelanda por 3 a 0 y recayó en la repesca para la cita orbital. Cabe recordar que el torneo se disputará en alguno de los países sede de la Copa del Mundo y tendrá un formato completamente distinto a los anteriores mundiales. Los cuatro equipos con ranking más bajo jugarán primero dos partidos semifinales, con eliminación directa a partido único. Los dos ganadores, a su vez, avanzarán a la fase final, donde enfrentarán a las dos selecciones mejor clasificadas en el ranking, las cuales ingresarán directamente en esta fase. Estos encuentros finales también serán a partido único. Los ganadores de estos últimos dos partidos obtendrán los dos cupos restantes al Mundial que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. Así las cosas, la Vinotinto, en caso de clasificarse por repechaje, podría tener a Nueva Caledonia como una de sus rivales.


Ver más artículos de Hernán Quiroz Plaza en