Este cantante y productor californiano fue el encargado de amenizar el show de medio tiempo del Super Bowl del pasado 9 de febrero. ¿La razón? Es considerado uno de los mejores raperos de todos los tiempos, pues realiza una espectacular mezcla de géneros con poderosos mensajes, muchas veces, políticos.
Lamar emergió en los primeros años de los 2000 bajo el pseudónimo de K-Dot y fue sólo cuestión de tiempo para que su talento capturara la atención de los grandes artistas del hip-hop y el rap; muchos de ellos figuras que eran su principal inspiración como, por ejemplo, Eminem, Lil Wayne y Dr. Dre.
Eventualmente, abandonó su pseudónimo para adoptar su nombre real y lanzar The Kendrick Lamar EP en el año 2009. Después de varios éxitos, firmó su primer gran contrato con Aftermath e Interscope Records en el 2012 y, tres años después, consiguió ganar su primer Grammy por el tema “i”. Desde entonces, el rapero estadounidense no ha parado y, al momento de esta publicación, ha ganado 22 premios Grammy y ha logrado más de 50 nominaciones de la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación de Estados Unidos.
Además, en el 2017, su álbum DAMN se convirtió en el primer disco de rap en recibir el premio Pulitzer de música, habitualmente dedicado a obras clásicas o de jazz. Y en el 2019, recibió su primera nominación al Oscar por All the Stars, tema principal de la banda sonora de la película Pantera Negra.
Ésta tampoco es la primera vez que participa en el icónico show del Super Bowl (aunque esta vez tuvo un rol más protagónico), ya que también participó en el 2022 junto a Dr. Dre, Snoop Dogg, Eminem, Mary J. Blige y 50 Cent.
Sin duda, es un artista que, con sus letras cargadas de críticas sociales, ha conseguido llegar al corazón de su público y permanecer en una industria tan difícil como la de la música por más de 20 años.
Su presentación en el Super Bowl llegó en un momento político y social álgido en los Estados Unidos, así que seguramente muchos de los tópicos de sus letras (que hablan de racismo, derechos civiles y corrupción) resonaron -o incomodaron- a más de uno. Pero como el propio Lamar dijo cuando anunciaron que él sería el encargado de entretener al público del evento de fútbol americano más importante: “La música rap sigue siendo el género más impactante hasta la fecha. Y estaré allí para recordarle al mundo por qué”.