Claudia Lavegas
El talento pocas veces es inocultable. Quizás tarda en imponerse por distintas razones, pero por lo general, siempre sale a relucir y los talentos naturales, sobre todo en aquellas actividades donde la creatividad es parte importante del proceso, más fuertes se hacen notar. Una persona creativa puede estar tranquila caminando y ver algo que en seguida lo activa para crear algo nuevo. Es algo mágico e incontrolable. Así pasa con Claudia Lavegas: la observación la lleva a expresarse artísticamente y, actualmente, logra un tipo de arte cargado de color y venezolaneidad, entre muchas otras cosas.
Desde siempreCaraqueña nacida en 1968 dentro de una familia que siempre estuvo rodeada de arte, es hija de un coleccionista que le inculcó apreciar las obras por la genialidad y creatividad del artista y no por el estilo como tal. Esto le quedó grabado y por eso su trabajo está cargado de talento natural y mucha alma.
Claudia nos confesó que desde pequeña soñaba con ser artista. El camino hacia lo que hace arrancó con estudios de arquitectura en la UCV hasta 1992, siguió con postgrado de ópera, teatro y museología en Ecole de Beaux Arts de Francia, e incluyó la realización de murales para profesionales y particulares, la dirección artística de la marca Happy Hour Bag y de Quilin, así como un diplomado de pintura en la UNIMET cuando rodaba el 2018.

Hay tiempo para saberAlgo está muy claro. No ha parado de observar lo que tiene a su alrededor ni de crear obras que manifiestan el encanto de lo natural y del medio ambiente: “Busco encontrar, tanto en la arquitectura como en los paisajes, el secreto de la naturaleza. El expresionismo lo capto y lo estructuro”, afirma esta artista, asegurando que el tiempo y la posteridad dejarán claro su estilo.
No obstante, aclara sin temor a equivocarse, que el estilo y la corriente de un artista es invento de los críticos… que Picasso no se definió a si mismo como cubista ni el francés Vlaminck como fauve. Pero si hay que ponerle una “etiqueta”, su estilo de arte puede considerarse cinismo y expresionismo, incluso hasta abstracto.
Concepción y logrosDe ella nos capturó su sensibilidad, humildad, naturalidad y, por supuesto, su preciosa y auténtica obra
“Churuata”, que terminó convirtiéndose en un éxito luego de su concepción al despertar una mañana y observar lo hermoso del techo de una churuata en la Isla de Mayupa durante un viaje al Parque Nacional Canaima.
En 2023, llegó su primera exposición personal en la Galería Graphic Art en Caracas bajo la dirección de Magda Arria y, en 2024, la Galería Wagner de París recibió su primera exposición personal, titulada
“Ättä” (Churuata en lengua Yekuana), de la mano de Florence Wagner.
Actualmente, está trabajando en varios proyectos para clientes en Venezuela y en el exterior, además de estar preparando obras para la exposición de Arco-Madrid en marzo de este año con la Galería Henrique Faría y para la exposición Art París en el Grand Palais que será del 3 al 9 de abril. Cerrará el primer cuatrimestre del año en la Sala Mendoza de Caracas, donde dirá presente a finales del cuarto mes de este 2025.
Naturaleza y coloresA Claudia le fascina ver y tocar la naturaleza porque dice que tiene muchísimo para explorar y, realmente, no se equivoca… por algo dicen que “la naturaleza es sabia”. Hay mucho que ver y los regalos de ella son tan infinitos para todos, pero pueden ser realmente increíbles para la inspiración de un artista, sea plástico, audiovisual o literario.
Colores tierra, ocre, siena, negros, plateados, oro y tonalidades rojizas y azules despiertan la atención de quienes descubrimos sus obras que parecen sencillas, pero que atrapan enseguida y hablan por sí solas de humanidad, costumbres, cultura, sabiduría, espiritualidad y familiaridad.
Y más allá del uso de colores que ve en la naturaleza, hay otro secreto de su obra: usar materiales orgánicos como madera, bambú y pigmentos extraídos de los minerales; detalles que impregnan sus cuadros y creaciones de originalidad y texturas que resultan únicas cuando se pone el punto final.
Sentimiento nacionalNuestro país baña con su belleza y resplandor la obra de Claudia Lavegas, quien expresa con emoción sus intenciones de querer llevar al mundo entero la realidad y el pensamiento propio de que “Venezuela es un cántico a la naturaleza”. Por eso aún le queda mucho por explorar y observar para nutrir su musa. No pretende dejar de alimentar su ingenio creador de las etnias indígenas y está buscando adentrarse y descubrir los secretos de la naturaleza de los indios del Amazonas, su vida interior y su alma que tanto puede enseñarnos.
En un futuro, confiesa verse como una artista ya consagrada y creemos que va muy bien encaminada.
Un artista que te haya servido como inspiración: Carlos Cruz-Diez
Museo con el que sueñas y anhelas estar: Louvre
Una frase para los jóvenes artistas: “Prepárense, sueñen para estar en el lugar correcto”
Tu obra propia favorita: Una “Churuata" que está en París e irá para el Art Paris que mide 1,70 metros de diámetro
Alguna rutina para trabajar: Trabajar todo el día
¿Qué haces en tu tiempo libre? Me encanta compartir con familiares y amigos
“Busco encontrar, tanto en la arquitectura como en los paisajes, el secreto de la naturaleza”
Coordenadas
Puedes conocer su trabajo a través de su cuenta de Instagram @claudialavegasart o ingresando en su página web: www.claudialavegas.com