Pero, ¿cuánto debemos caminar? Según la Organización Mundial de la Salud, una persona debe caminar
al menos treinta minutos diarios -a un paso moderado- para obtener beneficios significativos. Aún así, cada caminata puede adaptarse a las condiciones individuales de las personas, considerando factores como el nivel de entrenamiento y la experiencia previa en actividades físicas.
Conoce algunas de sus infinitas ventajasSin duda, caminar aporta múltiples beneficios y la
American Council on Exercise asegura que algunos de los más importantes son:
- Quemar calorías: caminar 1,5 kilómetros puede quemar unas 100 calorías, ayudando a prevenir el sobrepeso y neutralizando los efectos de los genes que favorecen la obesidad.
- Mejorar la oxigenación: la caminata estimula la producción de mitocondrias, mejorando la eficiencia del cuerpo para transformar oxígeno en energía.
- Fortalecer el corazón: un paseo moderado refuerza el músculo cardíaco y mejora la circulación sanguínea.
- Reducir los antojos: estudios muestran que caminar quince minutos puede disminuir los antojos de alimentos azucarados.
- Prevenir el cáncer de mama: las mujeres que caminan al menos siete horas a la semana tienen un 14% menos de riesgo de desarrollar esta enfermedad.
- Aliviar los dolores articulares: caminar regulariza la lubricación de las articulaciones y puede reducir el dolor relacionado con la artritis.
- Reforzar el sistema inmunológico: aquellos que caminan al menos veinte minutos al día tienen un 43% menos de probabilidad de enfermedad.
- Mejorar el estado de ánimo: caminar puede elevar nuestras emociones si nos sentimos cabizbajos, así como la cognición, la memoria y el sueño.
Complementa tu rutina fitnessPara quienes realizan entrenamientos más intensos, caminar puede ser una excelente forma de recuperación activa. Después de una sesión dura de entrenamiento, una caminata suave ayuda a reducir la tensión muscular, mejorar la circulación y acelerar la recuperación. Asimismo, es una manera de mantenerse en movimiento sin forzar el cuerpo, lo que es fundamental para prevenir cualquier tipo de lesiones.
Más allá de lo físicoAdemás de todos los beneficios para nuestro cuerpo, caminar también tiene un impacto positivo en nuestra salud mental. La actividad física, incluso a baja intensidad, libera endorfinas, neurotransmisores que generan sensaciones de felicidad y bienestar.
En particular, caminar al aire libre puede reducir nuestros niveles de estrés, ansiedad y depresión. Es una forma efectiva de despejar la mente y fomentar la creatividad, convirtiendo cada paseo en una oportunidad para reflexionar y meditar.

Incorpóralo en tu vida diariaIniciar un hábito de caminata no tiene que ser complicado. Por eso, aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos para que puedas lograrlo con éxito.
- Establece metas alcanzables: comienza con caminatas cortas de diez a quince minutos, y aumenta gradualmente la duración.
- Hazlo parte de tu rutina: camina durante tus descansos, elige las escaleras en lugar del ascensor y, si es posible, intenta caminar al trabajo.
- Escucha música: esto puede hacer que tus paseos sean más entretenidos y motivadores.
- Invita a un amigo: caminar en compañía puede ser más motivador y divertido, además es una forma práctica de socializar.
El calzado adecuado Cuando se trata de disfrutar de caminatas largas y placenteras, es crucial que nuestro calzado cuente con una suela resistente y un excelente agarre para enfrentar una variedad de superficies, así como una adecuada amortiguación que absorba el impacto de cada paso. ¡Toma nota de nuestras tres recomendaciones!